La Batalla de Boyacá fue la culminación de 77 días de la campaña iniciada por el
Libertador Simón Bolívar para contrarrestar las acciones de reconquista lideradas por el Coronel
José María Barreiro. Este último pretendía llegar a Bogotá y unir fuerzas con el virrey
Juan de Sámano
por la vía de Boyacá. El Libertador inició su ofensiva desde los Llanos
del Casanare, para cruzar los Andes y llegar así al territorio de la
antigua provincia de Tunja.
La Batalla tuvo lugar un sábado 7 de agosto de 1819. A las diez de la
mañana el Libertador dio la orden de impedir el paso de los realistas
por el puente del río Teatinos, sitio de encuentro del camino de Samacá
y el camino real.
Hacia las tres de la tarde los combates entre las dos fuerzas militares
estaba en todo su apogeo, pero los realistas tenían la desventaja de
estar divididos en dos frentes. El coronel
Juan José Rondón
hizo un fuerte contraataque con los lanceros del Llano y causó que los
realistas retrocedieran en desorden. Mientras la tropa del Casanare al
mando de
José María Ruiz pudieron ubicarse a las espaldas de la
vanguardia realista, el general Santander lanzó sobre el puente a los
batallones Cazadores y Primeros de Línea al mando de los coroneles
Joaquín París y
Antonio Obando.
A esta altura la batalla estaba completamente a favor de los patriotas
y, aunque Barrientos trató de recuperarse, no le quedó otro camino que
rendirse, dando por terminado el histórico momento a las 4 de la tarde.
La mala suerte de Barreiro en tierras americanas quedó sellada esa misma noche cuando un muchacho de tan sólo 12 años,
Pedro Pascasio Martínez, lo hizo prisionero después de negarse a ser sobornado. El muchacho fue ascendido por el Libertador con el cargo de teniente.
De esta forma el Libertador Simón Bolivar triunfo y dio la libertad a nuetro país.